La Resiliencia: Una palabra simbólica para el post número 100.

La palabreja no es nueva y ha sido acuñada por la llamada nueva psicologia, sí, es lo que estaban pensando; la resiliencia se define como: Refiere a la capacidad de los sujetos para sobreponerse a tragedias o períodos de dolor emocional. Cuando un sujeto o grupo humano es capaz de hacerlo, se dice que tiene resiliencia adecuada, y puede sobreponer a contratiempos o, incluso, resultar fortalecido por los mismos.

O sea, que acodados en el burladero de la información vivimos con auténtica y grande resiliencia los hechos más comunes del cartel de toros que la realidad nos brinda. Camioneros sangrando, palizas de la policia nacional, el optimismo beodo del gobierno y los episodios de lucha por el pan en todo el mundo. Aqui tenemos experiencia de semáforos que matan en días de lluvia, apagones, metros que se agujerean, torturas a los usuarios de RENFE. Sin duda la resiliencia ya habitaba en nosotros antes de todo ello, se cocinó en las escuelas, en la familia y en la gran olla de la sociedad. Había puchero para todos, no importaba llegar tarde a su caldero, siempre hemos tenido un maníaco del ejército de salvación de si mismo dispuesto a ganarse el cielo acercándonos una escudilla humeante de reproches y desatinos con tropezones de represión, normas y salpimentada con moralinas de sacristía.

El resiliente se hace, no nace, es el producto de un esfuerzo ingente de las instituciones y los poderes para llegar a soportar su propia existencia y justificar su necesidad. Las instituciones son fuertes y consolidadas pero pueden pasar por una fuerte crisis si en su camino de autoafirmación pasan ante el espejo de la vida y no se reconocen a sí mismas, no hay nada peor para ellas que un espejo en vacío que les niega devolverles la efigie en la que reconocerse. Es terrible, pues la emprenden con el espejo. El espejo se rompe y se fragmenta en pedazos mil que cizallan el paisaje vacío, completamente vacío. Pero si no nos ponemos tan serios tal vez convengamos en que más que resilientes somo resilenciados una y otra vez y si no queremos más de su escudilla cochambrosa de moral pues nos echan dos tazones. Por eso es un placer saber que no nos han resilenciado y que en espacios como éste, hermoso jardín de la red cultivado por Tak y Mariona, podemos esplayarnos en aras de lo que pensamos, sentimos o intuimos haciendo de contadores de cosas que a unos interesan y a otros no.

Desde la Bekaa de nuestras palabras celebro estos 100 posts con el deseo de llenar este espacio de más flores y de unos cuantos cactus para los ojos de quienes gustan de silenciar.

2 comentarios en “La Resiliencia: Una palabra simbólica para el post número 100.”

  1. Eres viejo hasta en en los post.

    Creo que necesitas un descanso y aprovechar a reflexionar, asistir al congreso del PP, volver a fundar el PSUC, hacer apología de windows o escribir un libro recomendando las mejores esquinas de Barcelona.

    😉

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