Llueven banderas sobre Barcelona
Para quien no lo sepa (sobretodo los lectores de fuera del país), la selección española se ha proclamado Campeona de Europa, hecho que personalmente celebro (en este caso concreto). He visto los partidos y he disfrutado de la mayoría, con un juego vivaz y sólido.
Lástima que algunos lo vean como algo personal. Pareciera como si ellos mismos hubiesen estado corriendo 90 minutos. Pareciera que en lugar de ver ganar un trofeo deportivo, ellos son los ganadores. Quizás esperan algo del estado que desconozco por no ser excesivamente aficionado. Igual hay una ley o un decreto ministerial que otorga una nómina de por vida y un coche deportivo a quien haya visto el partido y salga a celebrarlo, conduciendo a toda velocidad, bandera en mano y gritando consignas simplonas. Eso explicaría muchas cosas.

(Foto de la Vanguardia. En concreto de las Ramblas hoy.)
Y más lástima me da, que aunque ahora lluevan banderas españolas sobre Barcelona, lo cual no me molesta aunque me parece infantil, es casi imposible que algún día podamos ver banderas catalanas o del Barça o del Atletico de Bilbao o ikurriñas por Madrid, celebrando de manera natural algún triunfo deportivo o político. De la misma manera que algunos lo celebran hoy.
Hay tipos y tipos de nacionalismo.
Aupa la furia roja. Nos hará falta cuando suba el euribor.
