La violencia de los Mossos d’Esquadra.
Me asomo al balcón, es madrugada y en la cercana Plaza de España retumban los gritos de los hinchas de la selección española. En Barcelona ,también a miles, festejan un justo triunfo. Pero en esta ciudad, parque de atracciones de baratillo turístico, algo está ocurriendo pues ululan las sirenas de manera seguida. La calle está vacía, un grupo camina hacia el puerto, llegan tres furgonetas de la policia autonómica, Mossos d’Esquadra.

Se abre la puerta, descienden oscuros, acorazados, se llevan a la cara el fusil y lanzan tres brutales pelotazos de goma contra el grupo y la gente sentada en las terrazas. De repente se multiplican los disparos en el otro extremo de la calle, gritos, carreras, zapatos sin dueño. Indignación, se rompen los cristales de una parada de autobuses. Llegan más coches, toman la calle los soldaditos, encaran el fusil y vuelven a disparar. Hasta la plaza de España cuento cuatro contenedores en medio de la calzada. Se están más de un cuarto de hora patrullando, se suben a los parterres de la avenida Mistral, suenan nuevos disparos y gritos. Quién ha empezado? todo iba normal y alegre. (foto La Vanguardia)
Veo que hoy se da escasa cuenta de ello en los periódicos, se menciona que un autobus fue petardeado, quién lo petardeó? Quién hubo ayer que dio esa orden y porqué? Aqui, debajo de casa, no pasaba nada, nadie hacía nada incorrecto. Hubo ayer alguien interesado en darle un soplamocos a la alegría española de Barcelona que solo era la alegria justa de un triunfo deportivo ? Tal vez sea un pariente progre del alcalde de Barcelona que le negó a la afición futbolera una pantalla gigante y un espacio para que la masa viera el partido con ambiente. Cuando hay un partido del Barcelona se instalan pantallas gigantes en los pabellones de la Feria de Muestras. Si para eso querían el poder municipal lo pueden dejar los socialistas, los ex todo e Iniciativa y los republicanos de la independencia en espray. Les puedo asegurar que si alguien les hubiera atizado un pelotazo a los policias no hubieran merecido para nada la solidaridad de los que, atónitos, asistimos a tal derroche de violencia por parte de la Generalitat. Como Raimon Panikkar decía recientemente: “Hay dos terrorismos que dan mucho miedo: el del estado y el de los católicos”. Parece que a los nacionalistas del PNV también les dió por ejercer lo mismo en su pueblo. Que montones de patriotas a cuenta de la nómina oficial de la autonomia !
