Notas sobre el LSD y su historia (y 2)

Como el propio Dr. Hofmann citó en el programa referenciado en el post anterior el cornezuelo del centeno o segala cornuta ya era conocido por los antiguos griegos quienes lo daban a tomar, en algunas ciudades, a los muchachos prestos a entrar en la adolescencia, como parte de las experiencias a vivir. En la extensa referencia a Hofmann por parte de Eduardo Chamorro en La Voz de Galicia encontramos alguno de los dardos que el descubridor del LSD lanzó hacia los estados: “El estado debería controlar su producción, calidad y distribución, que debería tener lugar bajo control médico. El LSD no crea dependencia, no es tóxico ni venenoso, y es de fácil producción”. Afirma que no tiene nada que ver con las “auténticas” drogas que crean dependencias y empujan al uso crónico, provocando los daños orgánicos conocidos. Acaba denunciando el prohibicionismo que no pretende proteger a los jóvenes sinó que es provechoso para abocar nuevos consumidores al mercado ilegal regido por criminales, tantas veces conniventes con autoridades estatales. En la leyenda del LSD queda la canción Lucy in the Sky with Diamonds

de los Beatles, consumidores en su época (Como imaginarse un submarino amarillo con zumo?) o que un arqueólogo bautizará Lucy a la homínida más antigua hallada en àfrica.

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Estos días ociosos de la canícula han llevado a este modesto postero a releer con enjundia voraz “Gargoris y Habidis, una Historia Mágica de España” de Sánchez Dragó cito la página 258 en la cual el autor, en el capítulo dedicado a como los antiguos gallegos, o los actuales, veían la medicina y los fármacos a través; entre otras, de la litolatria o invocación y uso de las piedras para sanar dice: “El fuego de San Antón, epidemia que azotaba fuerte en las provincias del noroeste y cuyo origen era un exceso de segala cornuta en el grano del centeno. Este hongo o cornezuelo que agosta en años de mala cosecha la espiga del cereal, recién cobró fama por el ácido lisérgico que contiene. Vamos que media Galicia conoció en los siglos oscuros del medievo la gloria y el infierno del LSD allá por los años oscuros de arranque del medievo.”

Está claro que la experiencia que propician los dispositivos modernos, el web 2.0, los libros de autoayuda, el deporte, la dieta sana y otras caralladas está lejos del auténtico proceso de toma de conciencia interior, algo que se puede buscar por distintos caminos. Pronto escribiremos sobre la experiencia de las mujeres místicas como Hildegard Von Bingen, pero ese es otro viaje, muy recomendable. Hoy sentamos cumplido homenaje al “Dios de los ácidos”

Para ampliar:

“Historia de las Drogas” Antonio Escohotado (3vols.) Alianza Bolsillo
“El Dios de los ácidos” A. Gnoli i Franco V. (Siruela 2008) Entrevista a Hofmann

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