Agosto sangra asfalto
Agosto sangra un legajo de noticias terribles sobre el asfalto. Familias que vuelven a su país del que salieron por el hambre, gentes que sueñan con ver el mar o abrazar a los suyos en aquel pueblo que les vio empezar a andar. Casualidades terribles que se anudan hasta estrangular la felicidad del estío con la soga de la Parca rondando por las sobremesas, los corrillos de vecinos, los compradores anónimos de repentina charla en los ultramarinos.
Pese a que las medidas legales han echado atrás los números macabros de otros años, el tema de la seguridad en carretera pone en evidencia la tremenda incultura social en la que nos agitamos. Se oyen auténticas imbecilidades en tono declarativo, casi de los derechos humanos, sobre el derecho de cualquier imbécil a salir a la carretera y tener la libertad de jugar a piloto de rallyes.

Lo escribo porque la comarca en la que vivo en verano tiene un reguero de muertos y discapacitados brutal. El otro día un Subaru Impreza se subió a un primer piso después de salir proyectado por un tálud. Salían de una curva a 140. Murieron los dos chavales, 20 y 22 años. Da verguenza, que sólo la justifica la ceguera de la pérdida, ver como los padres achacan al estado de la carretera y a las autoridades el accidente. Paso por ahí unas cuantas veces y el firme es correcto, señalizado convenientemente y normal. Hace quince años era una especie de tela de uralita su asfalto. Al parecer los coches de cilindrada pequeña y media tienen la potencia controlada por centralita informática y modificarla ya no es cosa de mecánicos, sino de piratillas que por 200€ te suben unos malditos caballos.
En Galicia hay cuatro mil discapacitados de los cuáles más de mil lo son por accidentes de tráfico. Pero es un problema nacional y educativo, especialmente familiar y una verdadera lacra que hace pensar qué se les transmite a los jóvenes que, en cuanto ponen sus manos sobre un automóvil o una motocicleta, juegan al gato y al ratón con la muerte propia y la de los demás. Es un poder ? Una sublimación ? Tienen a mano tantas cosas que les tienta la muerte como una forma de misticismo consumista?
