La calamita, el juez Calamita y Calamity Jeanne. Un lío.

Sabíamos que el juez Calamita era un entusiasta conservador, acendrado derechista, como tantos jueces, y presunto “reformador” católico de “su” jurisdicción. Durante años se ha dedicado a bloquear un proceso de adopción porque a él eso de las lesbianas le cae de lado. Ayer Calamita, visiblemente tembloroso, se dirigió al tribunal que le pide responsabilidades presuntas por prevaricación para decir que si le condena es porque ” soy católico” y que no obstante la sentencia sería lo que “Dios le hubiera preparado”. No tuvo bastante con semejante demagogia y añadió que el líder de su sindicato, o sea: Dios, le buscaría un trabajo y además “mejor”, añadió que tal vez, en caso de que la sentencia lo inhabilite se dedicaría a la política. Creo que en política ya son bastantes los llamados y demasiados los elegidos hermano, no le haces falta al país.

Pero fíjense lo que es la calamita ! Aquí en la redacción nos hemos acordado de Calamity Jeanne, aquella chica del far west que por ciertos problemas interiores se vistió de hombre, colgó rifle al hombro y salió a matar indígenas. A veces se ponía faldas para cocinar. Mató a mucha gente con su alargado rifle, ayudó al genral Custer a salir de un infierno, llamado calamidad y según otras versiones la “Calamidad” era lo que ella aventuraba a cualquier hombre que la mirara o le dijera algo acerca de sus periferias embotadas en ropa machil. Ya ven, un clásico freudiano, una mujer en conflicto con su madre, rechazando el sexo que ella le dio y compitiendo con el padre con un falo escupefuegos. Terrible, ser potencialmente portadora de la genética creadora de vida y blandiendo un Winchester que la quita. Espero que Calamita no encuentre trabajo en la justicia. Sería una calamidad !

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