Mirar Iberia (3): “Pobriños o tren levoulos…”

Estoy detenido en una zona de monte entre Alcañiz y Samper de Calanda. Hay una luz extraña de tormenta, es un momento genial ahí la luz te mata o te da unas texturas inigualables. Me situo sobre el puente del tren en una perspectiva que me interesa. De una colina, cabezo allá, desciende un hombre andando. parece un pastor pero no lo es. Se acerca con un hatillo discreto del que sobresalen unas hortalizas. Al llegar a mi altura se detiene y da los buenos días. Atiza su tabaco liado y me dice: “Vaya con cuidado, más de uno se ha tirado de ahí”. Por amor? le digo y sonrie: “Sí señor, casi todos”. Se aleja diciéndome que le queda ruta. Miro por el visor de la cámara y impresiona. Me viene a la cabeza la historia que este verano me contó Lita. Ascensión es hoy una mujer que rondará los cincuenta y llama la atención del respetable. No daré detalles, Solo decirles que hablamos de un especimen de fuerte apariencia y realidad erótica. Aún hoy suscita un silencio llamativo, antaño admirativo, a su paso. Sabía que era una primera espada sexual de ese pueblo de Galicia. Una tarde Lita me reveló que lo mejor estaba por conocer: Cuando tenía 25 años se traslado a Buenos Aires a la boda de su primo, era una gran celebración familiar a la gallega, con morriña, saudade y comilona por medio. pues bien, Ascensión jodió la boda y se cepilló al novio . . . su primo !

Como se tuvo conocimiento de semejante depelleje carnal la boda se suspendió. Al poco de volver a Galicia llegó la noticia del suicidio del novio lanzándose al paso de un tren portuario del Río de la Plata afligió aun más el dolor de la familia. Parecía que con el paso de los años todo volvía a su lugar. La vida y el paso del tiempo cauterizan la llaga abierta del destino. Pero a veces el tiempo no restaña nada y así fue como un buen día se tuvo conocimiento de que el padre del novio, su tío, ya jubilado y habitando en Sarria se lanzó al paso del Estrella de Galicia, mítico tren, desparramando su chacinería interior por toda la vía. Se encontró una carta en la que confesaba que abusaba de Ascensión desde pequeña y se culpaba del final de su hijo. A la abuela le dijeron que fue un accidente de paso a nivel y desde entonces solo musita tras los cristales goteantes como sus ojos: “Pobriños o tren levoulos”. Cuando me vuelva a cruzar con Ascensión sentiré que pasa un mercancías. Y eso uno lo piensa viendo la vía bajo sus pies, curiosos del abismo.

2 comentarios en “Mirar Iberia (3): “Pobriños o tren levoulos…””

  1. “Levounos”, en Galego la frase sería: “Pobriños, o tren levounos”
    Tambien hai traductores automáticos que hacen eses trabajo cuando nosotros desconocemos un idioma.
    Me llama poderosamente la atención el sesgo que tienen vuestros post sobre Galicia. ¿Es sarcasmo? ¿Es desconocimiento? ¿Es el cristal con que se mira? ¿De que se trata esa visión lúgubre -histriónica?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *