Nunca antes el fútbol nos hizo tan felices

El mundo pone la alfombra de elogios al Barcelona y aquí no vamos a ser menos: la gloria existe y es ese estado de emoción que se obtiene a través de las artes bien practicadas. Emociona la danza, la música, la literatura, el trazo girovago en el papel de un niño intuyendo la forma de las cosas, la poesía, luego hay que emocionarse con este Barça que nos proporciona la emoción de las cosas que intuimos geniales, artísticas, vibrantes . . . o simplemente que ponen la piel de gallina y empujan las lágrimas a los ojos.

Y eso lo han conseguido este año los de Guardiola muchas veces y lo han culminado en tres finales. Hay que disfrutarlo hoy y guardarlo en el cajón de la memoria sentida. Pero no les hablaré de juego, Creo que simplemente esta forma de jugar ha empujado al vertedero moral catalán dos cosas muy positivas:

A) El final de la tradición, miserable y judeo-cristiana en Catalunya de no disfrutar, siempre temerosos de un Dios castigador que afirmaba su raza en el sufrimiento y los enemigos sin descanso que acechaban y que queda concretado en mísero refrán : “Quan l’alegria és a la sala, la tragedia puja l’escala”. Un costumbrismo bien manipulado que ha dado réditos políticos memorables a la burguesía disfrazada de nacionalismo.

B) Una desactivación importante de la manipulación política del Barça. Las banderas independentistas y las proclamas anti-centralistas pasan a la financiación, pero no crecen en el fútbol, decaen. La gente quiere disfrutar del buen juego como ya se vió en la Eurocopa.

Y ese espíritu ganador y sobretodo de valentía lo ha imprimido Guardiola y sus prodigiosos jugadores. Ahí es donde se han roto esquemas antiguos, es un Barça valiente, decidido y que si pierde lo será haciendo arte y ensimismando, sin especulaciones aburridas. Por eso repele ver a esa pandilla de políticos sátrapas, engreídos y narcisistas haciendo de analistas morales y diciendo que lo mejor es la humildad de Iniesta, la sencillez de Xavi, el tino de Guardiola . . . todo lo que ellos no tienen.

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