El níscalo catalán crece envenenado.

La red catalana de choriceo crece a la sombra del humus mural donde se descomponen promesas, tradiciones, alpargatas de cordel, llaves de audi y botellas de cava rotas. Debajo el humus crece un micelio sensacional que da vida a la setas de la podredumbre social y económica. Estos días en que todos estamos vacunados contra el virus de la gripe catalana ya nos empieza a parecer normal y casi normativo descubrir, como se nos antojaba evitar, que el “país” del pessebre y la solidez moral era un matrix de mierda generada por el nacionalismo. Esa ideología tan frecuentemente dedicada a controlar para unos pocos su mercado local. La tradición de cazar setas empieza a ser peligrosa, debajo de cada levantada del pie de cualquier níscalo hay un billet de Millet escondido y un gnomo del bosque estatutario y soplón corre despavorido aavisar a la reina de la hadas al grito de: “Están atacando el país”.

Parece que el escándalo del Palau de la Música pasa un poco de puntillas por la opinión catalana. Aquí, en el oasis hediondo, todo se discute con una normalidad absoluta. Millet y su familia hicieron del Palau su propia granja donde las facturas emitidas por empresas, aún no constituidas, hacían una opaca pantalla que ya va por los más de 23 millones de euros a justificar. Todo iba sobre la marcha prevista por los abogados de la defensa hasta que se descubre que Millet financió, hizo donación o limosna blanqueante con partidos. Convergencia i Unió recibió 600.000 euros a través de una de sus fundaciones. Pero tranquilos, ellos declaran que no tienen nada que justificar y que ya darán explicaciones cuando sea preciso (?). Angel Colom, otro trepa independentista recibió unos milecillos de euros para saldar deudas de su partido. Ayer asistimos al cúmulo de despropósitos informandonos la prensa que las hijas de Millet se casaron y lo festejaron en ese marco incomparable, pero eso sí, a cuenta de los fondos del Palau de la Música.

Es muy probable y sentado que esto no va a llegar al final de ninguna manera. Algunos recordamos como otro político de Convergencia, llamado el Kennedy catalán, aseguró que su mujer fue robada en el Paseo de Gracia y que los ladrones se le llevaron dos millones de pesetas en efectivo en el año 89. Al preguntarsele como llevaba encima semejante cantidad no tuvo reparos en admitir: “Es que De la Rosa paga en negro y efectivo”. Pocos años después Josep María Cullell fue retirado de la escena política en previsión de un nuevo desprestigio para su partido. ¿Se acuerdan de Macià  Alavedra?, también fue retirado de enmedio tras más de decenios de “servicio” como secretario de Jordi Pujol, por un previsible escándalo financiero. ¿Y el juez Estivill? Otro chorizo aúpado por Convergencia que en la audiencia catalana sobreseyó varias causas que apuntaban a los convergentes mientras él extorsionaba a empresarios, por lo cual fue condenado y encarcelado. Hemos hablado del caso turismo vinculado a Unió, el otro socio de CIU, en este se incluye muerte fulminante en Filipinas del exsecretario de turismo y miembro de los Duran Lleida boys. Por cierto, no se pudo hacer autopsia . . . fue incinerado con gran celeridad. Jamás podrá declarar ni se podrá probar como murió.

Lo que pretendemos traer a consideración es la retahila de casos de estafa y apropiación de fondos públicos y redes de comisiones y comisionados que nos hacen pensar que en Catalunya hay varias Gà¼rtel a las cuales vamos a añadir el continuado escándalo de los informes parlamentarios de dos hojas y miles de euros que han practicado tanto convergentes como el tripartito. El bosque siempre ha sido un lugar peligroso y en el bosque catalán, en particular, las setas crecen proporcionales a los billetes que nadie sabe donde están.

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