La mano que mece la hucha de las comisiones.

Nadie sabe de donde sale, pero al alcalde corrupto de Santa Coloma, le han organizado una “cuestación” para reunir los 400.000 € que faltaban hasta llegar a los 500.000 € de fianza que le ha fijado el juez Garzón. Según declaraciones de su abogados en poco menos de dos días empresarios, ciudadanos de a pies o compañeros de su partido han colaborado en tan humanística causa para que su querido exalcalde, Bartomeu Muñoz, salga de la trena donde no vive calmado

Sin duda se trata de una estratagema de la defensa. Abierta la cuenta, un reguero de ciudadanos se ha volcado para a base de 50, 10 0 200€ ayudar a persona tan grata. Es evidente que se trata de una estratagema de la defensa que será utilizada en su juicio para mostrar el apoyo ciudadano a un hombre que merece todas las sospechas del mundo habidas las cosas de las que nos enteraremos en el juicio o cuando se de publicidad al auto del juez. Bartomeu Muñoz duerme tranquilo en Can Brians una de sus últimas noches a la sombra sabedor de que los ciudadanos que han depositado las dádivas le esperaran con alegría en la puerta de su casa. Y allí estarán, todos le deben favores y ahora se lo devuelven a requerimiento de la família y como estratagema defensora en el futuro.

Coinciden en portada de La Vanguardia dos casos opuestos de honradez y rapiña.

Sin duda, a medida que pasa el tiempo cada vez nos gustan más las imágenes de lo simputados en la operación Pretoria. Alavedra y Prenafeta, excelsos testaferros pujolistas, abonaron sus cantidades religiosamente. En el caso de Alavedra el millón de euros en metálico se depositó dentro del mismo día. Sí, son unos miserables; pero hay una pandilla en la sombra inmensa que se ha beneficiado. La voz ronca del Ous nos detalla la amabilidad de los agentes de la Guardia Civil interrogaron en Santa Coloma, la diligencia y el miedo de todos los cargos medios a que delante se les sentara un señor de la Guardia Civil con un portátil, tenían los correos de todos quienes pidieron favores, estaban pillados. Palpitaciones, ingresos en urgencias, hay un ejército de marionetas succionadoras del erario público que a veces lo pasan mal, muy mal, pero dura unas horas. Despues se envalentonan y defienden lo indefendible, son la mano que mece la hucha de las comisiones. Tal vez usted o yo conozcamos alguno o alguna.

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