Cuando el dueño da más miedo que el perro.

Dice el filósofo André Glucksman que denomina como terrorismo a todo aquél que ataque a poblaciones civiles indefensas. Justo esto es lo que desde hace doce años largos está ocurriendo en Chechenia. Es por eso que la guerrilla asesinó a Ajman Kadirov, presidente de la república de  Chechenia, en pleno desfile militar glorioso. Otra voz, ya asesinada por los servicios de Putin, la periodista Ana Politkovskaya realizó más de cicnuenta viajes a Chechenia y afirmaba que toda la república era el más inmenso campo de concentración que actualmente existía en el mundo europeo. Desde décadas han luchado de forma heroica contra el poder de Moscú. Ella ya no puede volver allí, el poder de Moscú la silenció, años antes de su muerte intentaron envenenarla con un té servido en un avión, de lo más rasputinesco.

A la muerte de Kadirov el Kremlín optó por colocar a su hijo Razman, un tipo violento, sanguinario y al que se le acumulan las denuncias por torturas, muertes y malos tratos a la población. Kadirov hijo llegar a ser tan o más bestia que el padre y no repara en usar su “ejército” particular, los Kadiroviczi; más de 3000 hombres armados y sin escrúpulos cuya sola mención horroriza a la población. Incluso el odiado ejercito ruso es visto como una muerte dulce, comparado con el tratamiento que te puede dar ese batallón de paramilitares que domina la región y que comanda el que ahora es el presidente. Desplaza 300 hombres y sesenta vehículos cada vez que se mueve. No es para menos. El hombre ha sufrido ya once atentados.

Su poder ha ayudado a que Moscú gaste mucho menos dinero, desplace menos tropas y se vea libre de atrocidades porque ya las cometen sus muchachos. Después de leer su biografía, tan tenebrosa, es difícil ver a Razman Kadirov como un simple presidente que después de su “trabajo” se relaja paseando a cuatro bajo cero en camiseta con sus mastines. Y la verdad es que viendo la foto de París-Match uno llega a la conclusión que hay perros que no se parecen a sus amos o ,mejor dicho, hay perros que dan menos miedo que sus dueños.

“Llamo terrorismo al ataque deliberado contra poblaciones desarmadas. En Chechenia, este horror es patrimonio del ejército y de la policía rusos, secundados por milicias y mafias colaboracionistas reclutadas por Moscú. Llamo antiterrorista a la resistencia armada que se opone a estos aparatos represivos tratando de dispensar a los civiles.” André Glucksmann

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