Cunado el PSOE “debate” no lo hace de verdad.

Las primarias de Madrid han demostrado hasta que punto el PSOE tiene distintas opiniones y eso es sano. Pero parece que algunos han confudido opiniones con bandos, legítimo es. Pero lo que sorprende es que se alineen los que estaban por Tomás y los que estaban por Trinidad como si alguna vez, en algo, en los últimos años, hubieran mantenido un desacuerdo político patente, una lucha encarnizada de políticas distintas y eso es o que no ha sucedido. Es por ello que la situación del PSOE es más penosa, si cabe aun mayor desdicha. Lo que ha sucedido es que el deterioro eviente del Gobierno y el previsible encadenamiento de derrotas electorales que se abrirá en Catalunya ha puesto de los nerviosos a muchos. Ayer mismo la propia Carme Chacón, esa ministra yuppi que se acaba de comprar una super hacienda en una isla dominicana, se ofertaba para candidata. Barreda el presidente de Castilla-La Mancha clamaba por un cambio de candidato a la vista de que va a ser barrido, también, por Dolores de Cospedal.

La pregunta podría ser enriquecedora: ¿Hay por fin debate en el interior del PSOE?. La respuesta es tremenda, ninguno, no hay opciones, nadie sabe a donde dirigir qué propuestas ni como. Luego ¿Qué está ocurriendo?, pues sencillamente que miles de carguillos de toda estofa están viendo peligrar su “empleo” en la administración y ahora se giran hacia Zapatero, no es inocente, pero en especial buscan una reacción de un partido que está en encefalograma plano, a verlas venir. Pero es tan evidente lo que se acerca que ahora la emprenden contra Zapatero. ¿Hay qué dar caña a la Iglesia?, ¿Hay qué seguir desmontando la escuela pública como están haciendo en Catalunya?, ¿Hay que seguir doblándose sin ningún control ante el poder financiero? ¿Y si jubilamos más y hacemos entrar a más jóvenes en el mercado de trabajo?. Ni por esas, lo que el PSOE dice “debatir” es como quitamos a esos y nos desgastamos menos y a ver si salvamos algo. Triste destino para la alternativa socialdemócrata en España, el mismo que persigue a sus homólogos europeos. Se me olvidó: Tomás tampoco ganará a nadie.

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