Los intereses de ilegalizar a Bildu.

La legalización de Bildu por parte del Tribunal Constitucional pone fin a una pugna por echar a más de doscientos mil electores vascos del derecho a voto. Así lo hicieron la primera vez en que sucedió. Era la flamante época Aznar-oreja en la que se veían terroristas por doquier. Al margen de la parafrenalia y el discurso la verdad es que Aznar, como todos, también negoció con ETA. No obstante el decorado ya sabemos que cambia según situación e intereses. La ilegalización de Herri Batasuna abrió el camino a los ajustes a la ley de partidos y por ello se ha llegado al caso al Bildu, el sinsentido de exigir a una coalición electorla que condene la violencia anterior, la posterior y la que se produzca en el tiempo presente es un atentado contra el derecho más elemental de cualquier organización política. Pero esto ha estado ocurriendo durante años y aqui todos muy calladitos, los partidos y muchos medios periodísticos. La pregunta es muy vieja: ¿A quién no le interesa la pacificación en Euskadi?.

Parece difícil dar nombres pero de entrada sabrán ustedes que el retiro del voto a una centena y media de millar de electores de la franja abertzale hizo que muchos alcaldes y concejales fueran del PP, obtuvieron representación y al dia siguiente hubo que ponerles escoltas. Nueva parte del pastel, políticamente triste, socialmente reprobable, pero el ascenso del PP aumentó la plantilla de seguridad en Euskadi. Concretando: ETA es un negocio para las empresas de seguridad privada que llevan quince años aumentando su plantilla en la zona. Hoy mismo el diario El Mundo publica la noticia de la alcaldesa de Lizarza Regina Otaola quien accedió a la alcaldia del municipio, donde nunca residió, al no votar los electores abertzales en un municipio que era mayoritario. He seguido la carrera de Regina empujada por Pedro J. Ramírez a la fama, a la pena y a la desverguenza, porque esta noticia que ellos plantean como dramática se olvida de como se obtuvo la alcaldia: cercenando un derecho elemental de sus electores. O sea que por encima de las proclamas derechistas de Aznar, el Golem Oreja y compañía ante la legalización de la coalición Bildu no nos olvidemos que habrá una caída importante del PP en muchos municipios vascos y en menor medida del PNV.

Cuando se alude al vínculo de ETA con miembros de la coalición ello es obvio, únicamente que habría que distinguir quienes lo son por vía militar y quienes no y sin olvidar que Euskadi es un pueblo y en muchas casas ha habido vínculo con ETA simplemente por afinidad ideológica o familiar sin olvidarse de los miles de presos que cumplen condena. ¿Entonces? pues nos parece maravilloso regularizar el voto etarra en un momento en que ETA, pese a tener peligro, está sumamente debilitada y ya no cuenta con apoyo social, en todo caso lo que si parece haber es un apoyo social inmejorable al fin de la violencia, se trata de mirar a Irlanda y pensar más.

Eso dice Wikipedia de ella

“En las elecciones municipales de 2007 se presentó como candidata a alcaldesa de Éibar y, como cabeza de lista, consiguió el único puesto de concejal que obtuvo el PP en dichas elecciones. En las mismas elecciones, en Lizarza, el PP había logrado todos los concejales, ya que la lista de ANV había sido ilegalizada por tener miembros es sus listas de otras organizaciones ilegalizadas, mientras que el PNV pidió el voto en blanco. El Partido Popular obtuvo 27 votos, el 7,6% de los votos emitidos y el 15,98% de los sufragios válido), frente al 52,39% de votos nulos (opción que había sido promovida por el entorno de la lista ilegalizada) y el 40% de votos en blanco (opción que había sido promovida por el PNV).1 Sin embargo, los concejales electos del PP eran todos militantes de fuera del Euskadi que iban en las listas debido a que ningún militante o simpatizante del pueblo quisiera ir en la lista. Ante esta situación el partido decidió sustituir a los concejales electos por militantes del PP vasco, entre ellos, Regina Otaola que renunció a su acta de concejal en Eibar favor de su compañera de partido Carmen Larrañaga, para ser nombrada alcaldesa de Lizarza.
El 11 de septiembre de 2007 la Fundación Gregorio Ordóñez le galardonó con el XV premio que lleva el nombre del político asesinado por ETA, Gregorio Ordóñez «por su ejemplo de coraje y dignidad» y por su «firme decisión» de defender «tanto el orden constitucional como la libertad de expresión».
En febrero del 2008, se realizó una recogida de firmas entre los habitantes de la localidad de Lizarza exigiendo su dimisión. Cuatrocientos dos vecinos firmaron y secundaron la propuesta (la localidad tiene aproximadamente 600 habitantes). Otaola le restó importancia alegando que las firmas se habían obtenido mediante coacción.”

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