Asesinatos de científicos iraníes: hipocresía internacional.

Un físico nuclear iraní fue asesinado este sábado por unos desconocidos que le dispararon frente a su domicilio en Teherán, informaron los medios de prensa iraníes.“Un profesor de física y experto en temas nucleares fue asesinado hace unas horas” frente a su casa en Teherán, según la agencia de noticias MEHR, que no precisó su identidad. La agencia ISNA y la oficial IRNA aseguran que se trata de Daryush Rezaei, un experto vinculado con la Organización Iraní de la Energía Atómica (OIEA). Tenía 35 años.

Uno se pregunta porque la comunidad científica internacional no denuncia la continua masacre de científicos iraníes que se viene produciendo en los últimos años. Son investigadores acreditados, son científicos formados en Europa y los EEUU que destacan por su formación e investigación sobre distintos usos de la energía nuclear. Algunos han desparecido en un vuelo, otros han sido envenenados y algunos de ellos han sufrido directamente un atentado con explosivos o armas de fuego.Parece ser que el hecho de que sean iraníes les exime de cualquier derecho y que su asesinato goteante complace a la comunidad científica internacional. Concretamente el último asesinado se dedicaba a la investigación de isótopos radioactivos para su aplicación en la medicina. EEUU callan y no condenan y todos los dedos apuntan al Mossad, servicios secretos israelíes, a los que se acusa de masacrar a la cúpula de la investigación nuclear de Irán.


El pasado 29 de noviembre, dos responsables de este programa, Majid Shariari y Fereydun Abasi Davani, fueron víctimas de bombas colocadas en sus vehículos por hombres que iban en motocicleta mientras circulaban por Teherán.Shariari, responsable del proyecto sobre los reactores nucleares en el seno de la OIEA, murió en este doble atentado y Abasi Davani, uno de los principales expertos iraníes en láseres y empleado del ministerio de Defensa, sufrió heridas leves. Abasi Davani, que figura en la lista de la ONU de iraníes sometidos a sanciones internacionales por su papel clave en el programa nuclear iraní, asumió en febrero la dirección de la OIEA. Unos meses antes, el 12 de enero de 2010, otro científico nuclear iraní de renombre internacional, Masud Alí Mohamadi, murió en la explosión de una moto bomba cuando salía de su casa en Teherán.

El gobierno de Mahmud Ahmadinejad atribuyó estos atentados a “mercenarios” que trabajan por cuenta de Israel y de Estados Unidos.
Teherán anunció al comienzo del 2011 el desmantelamiento de una red que trabajaba para el Mosad israelí, afirmando que entre los detenidos figuraba un responsable del atentado en el que perdió la vida Alí Mohamadi y que demandaría a Israel por este asesinato. Los dirigentes iraníes también imputaron a Israel y a Estados Unidos las desapariciones misteriosas de varios científicos nucleares. En noviembre de 2010 Irán solicitó en la ONU una declaración de condena y a la vez una reafirmación del derecho de su país al uso pacífico de la energia atómica. De momento nada de nada.

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