ETA y nosotros que la quisimos tanto . . .
Hay un riesgo: que alguién no repare en el tiempo verbal usado en el titular. Precisamente el tema ETA, por prudencia con nuestros editores y amigos, ha tenido poco tratamiento en els Ous. Pero pensamos lo que pensamos y hoy es una alegría ver como se puede, tal vez, llegar al fin de ETA, a la solución de un conflicto y al final de la violencia que guste o no era política. Sorprende ver como después de tan positiva noticia los mismos que apoyaban el manteo de plomo de Gadafi hoy se quejen de que la izquierda abertzale aún no ha condenado la violencia. A mi me parece que de cajón que no lo haga. Participan en el sistema político, son constitucionales y aunque a muchos no les guste representan a un sector más amplio de lo que muchos quisieran.
Eso ya lo analizaremos, en todo caso escribo este post para confesarles que yo también brindé por muchas acciones de ETA y que son numerosos los profesores de universidad, profesionales y dirigentes actuales que hacían lo mismo. Algunos han sido fóbicos antietarras desde el gobierno de Aznar. Claro que ello venía propiciado por una ETA que en los 90 perdió el norte absoluto y llegó a sacrificar su proyección política: Herri Batasuna, en aras de su desmedido fanatismo. Cuando tú vives bajo una dictadura represiva y fascista como la de Francisco Franco, cuando tú sales de madrugada a un barrio que no conoces y esperas que aparezcan unas sombras de compañeros y sabes que por pintar una consigna y dar unas octavillas a unos obreros de la Térmica del Besós la Brigada Politico Social es capaz de torturar hasta la muerte a muchachos que contigo forman una célula clandestina . . . díganme como no vas a alegrarte de que en el contador que se puso en marcha desde 1936 tuvieras un punto más. Es crudo, hoy no lo acepto, pero lo acepté y como yo más cientos de miles.
Y no quiero aburrirles con la lista de amigos o compañeros perjudicados para toda su vida por torturas o encarcelamientos, pero existen. Ese es el problema: en este país no se cerró página, estamos a las puertas de que la derecha moderada y extrema legisle de arriba abajo en todo el país y verán que ya hay detalles: Miguel Hernández y sus trastos abandonados en la calle por un ayuntamiento de derechas, la semana de novela negra de Gijón herida de muerte, el festival de teatro de Mérida en el cadalso del ahogo económico. No se escondan señores de las tertulias: ustedes también brindaron por aquella ETA heroica que era la única que replicaba a la dictadura con su misma arma: plomo y miedo. Escribo desde la ciudad que más ha sufrido la garra de ETA. Fue en Barcelona donde asistimos a la bestialidad de Hipercor y la muerte de Ernest Lluch. Esa ETA ya estaba fuera de sí y de lugar. Entonces empezamos a odiarla añadiéndonos a la opinión general y por ello nos alegramos sobremanera de este fin. Solo será posible un futuro sin ETA si se pone encima de la mesa el perdón y el diálogo, la reconciliación entre unos y otros. ETA fue un ideal sangriento como todos los ideales llevados al extremo. Anteayer, al conocerse la noticia no dude en llamar a uno de mis buenos corresponsales en la zona y al otro lado del télefono me dijo: "No tienen dinero, están acabados y han entendido que la única forma de preservar su poder es meterse nuevamente en las instituciones, fíjate sino en el propotente presidente Garitano de la Diputación de Guipúzcoa". Lo dicho: a ETA ya no la quiere nadie, salvo ellos mismos.
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1 diciembre, 2011 - 12:36
No me extraña que este blog no tenga movimiento.
Puedo entender que un grupo de gente se defienda respondiendo a la violencia con violencia en tiempos en los que no había libertad para algunos, pero ETA siguió matando gente durante mucho tiempo en democracia, así que nadie debería brindar por nada de lo que hizo ese grupo.
1 diciembre, 2011 - 23:40
Supongo que te refieres al movimiento de liberación nacional vasco.