Ousferrats
29oct/110

Mujeres por el mundo y por una vida nueva.

En esas guerras silenciosas, olvidadadas u ocultas, esporádicas o flor de un titular pasajero, el mundo restalla de indignación ajustada la soga de la crisis a los cuellos menos musculosos. Y como si fuera un cierto contrasentido, que no lo es, resulta que emerge lo femenino como fuerza de primera línea, como adalid representativo, ¿cuál mejor?, de la vida en primera instancia y como denuncia de lo precario. Y en mi deambular de red intentando aprender cuatro cosas e inaugurando la que se avecina como una dura temporada de posts otoñoinvernales me encuentro con que de Filipinas a Wall Street, de Túnez a Medellin o a la misma capital colombiana las mujeres copan con energía la primera fila de las luchas, la denuncia y el combate contra el oprobio y el ostracismo.

Mujeres que echan cuentas en ese Túnez postdictatorial en el que tantas esperanzas acabaron con la dictadura de Ben Alí, vestidas a la europea, como siempre fue en muchas zonas y sabedoras que su país se abre a una vida distinta. Tal vez algunos esperaban una "europeización" tachando de "primavera" las revueltas árabes. Sin duda profundos desconocedores de la realidades de las civilizaciones musulmanas. ¿Tienen ustedes dudas? . . . ¿Les iría mejor con un Rouco Varela, una Conferencia Episcopal y un gobierno del PP?, su cercanía es el emergente modelo turco, emergente desde hace muchos años, otra cosa es que no nos lo publicitaron. Junto al puente del Bósforo, hace seis años, me decía un taxista: "¿Usted cree que nos interesa entrar en Europa? Ya hemos entrado por las cocinas, los lavabos y las cloacas, ya hemos trabajado en Alemania y nos hemos comprado un coche. Tenemos una agricultura autosuficiente, no, les regalo su Europa". (foto Lionel Bonav.)

Las tres palabras escritas en sus bocas hablana por sí solas, los surcos de sus rostros lo remachan, el negro de su vestimenta recuerda y escupe a la cara de la sociedad colombiana los 71 muertos de mayo a junio producidos por la violencia urbana en Medellín. Son madres que perdieron a sus hijos en el carrusel infernal de las noches de la ciudad. Una llamada de madrugada, un tembleteo de piernas y cogidas por brazos amigos vuelan hasta la sala alicatada de una morgue donde les mostraran el final de una de las obras principales de su vida, el hijo o la hija de sus entrañas, desentrañado por el plomo que allí se mezcla con el aire de la madrugada y luego el dolor inacabable de que sus hijos les precedan en el viaje último, ya no le temen a nada, una vez han vivido que los suyos son un muñeco relleno de balas por el taxidermista de guardia al servicio de los narcos. (foto Freddy Amariles)

En el corazón del dinero, en plena arteria henchida de índices y justo ante las guaridas de las agencias financieras, en el centro de lo más opulente de Wall Street se manifiestan los miembros del OWS (Occupy Wall Street) contra la violencia policial de que les arranco del centro de las especulaciones del mundo. Es la amanecida en Nueva York y solo son quinientos, desde sus oficinas los prebostes comprobaron como se les desalojaba, cruzaron bromas y le buscaron semejanzas con su videojuego favorito. Minutos después se dieron la vuelta, miraron a los monitores y empezaron a tocar las teclas con las que nos arrancan los pocos pelos dinerarios que nos queden. (foto Eduardo Munoz)

Acabamos el periplo en China, pero no se confundan, son mujeres de trabajadores filipinos que salen a la calle manifestándose por la igualdad de los hombres, sí, de los hombres, porque sus maridos trabajan en el país del dragón en unas condiciones miserables y mejor no salgan a la calle para que ninguno de sus jefes los vean. Su sueldo es bazofia pura comparado con el resto de la sociedad y sus mujeres piden igualdad en el país que se jacta de subir escalones de desigualdad. (foto Dale de La Rey)

Related posts:

  1. Mujeres madrileñas : Dormid en paz, el profesor Neira tiene una pistola.
  2. Qué vida más triste – La vida es juego
  3. Monogràfrica: Nueva época.
  4. F-Ous: Una nueva sección para ver la F1 críticamente.
  5. Harley Davidson: Una “filojodía” de la vida.
Comentarios (0) Trackbacks (0)

Aún no hay comentarios.


Leave a comment

(required)

Aún no hay trackbacks.