La Sególene Chacón de l’Hospitalet encuentra su tope.
Escribimos a pocos minutos de la victoria de Alfredo Pérez Rubalcaba sobre Carme Chacón en el congreso del PSOE. Seguimos sosteniendo los mismos argumentos que hace unos meses, al filo de la primera, no será la última, gran derrota electoral del PSOE. Había que tener a la militancia entretenida y que mejor que unas primarias. Así ha sido y ahora como asevera el propio Rubalcaba "viene lo más difícil". ¿Cómo opositarle a un PP sólido, respaldado y que antes de dos meses puede recibir el aplauso andaluz?. El país se llena de gente que pese a afirmar que no es de derechas "ve bien" algunos pasos del gobierno Rajoy. Les parece empezar por el último vanagloriándose de que le han "puesto coto a los banqueros" dejándoles "solo" ganar 600.000 euros al año y 300.000 en el caso de los intervenidos por el Estado. Pura demagogia que esconde una maniobra de imagen y nada más. Mi amigo el banquero me dice que ellos se podrán inventar, por ejemplo, una comisión por el brillo de los cristales de las agencias durante un mandato que acabe de rellenar en forma de compensación todo lo que falte para traspasar, holgadamente, aquello que en materia retributiva les prohíba el decreto.
Pero volviendo al PSOE Chacón era una candidata demasiado fácil e histriónica para el palo de derechas que ya está cayendo. Es dudoso suponer que Rubalcaba enderece, pero Chacón nunca podrá competir con la experiencia legislativa de Rubalcaba y además el vencedor suele figurar en la lista de monstruos preferidos de la caverna. Rubalcaba es el Golem de la derecha, el candidato que no es peligroso pero por la noche suele abandonar su edificio de cemento legal y recorre el barrio judío del PP poniendo en marcha escuchas policias y "etarras". Rubalcaba ha triunfado por escaso margen aupado por los vascos y muchos andaluces. Tiene una hoja de servicios antiderecha que no está nada mal. Mientras escribo, la derecha cavernaria ya se dispone a sacar los "dossieres" donde se le acusa de todo, incluído matrimoniar con ETA.
A Carmen la llamamos en la redacción la "Segolene" por que siempre hemos estado convencidos de su derrota, de su futilidad y de que sus "pucheritos" de mitting barato la hacen poco creíble para defender razones de estado. Y pronto deberemos de hablar de sus casas en Santo Domingo y los negocios de Miguel Barroso su marido y director de su campaña, el mismo que ahora le estará diciendo "Deja pasar un año y volverás". Barroso era militante de Bandera Roja en la clandestinidad, un redomado marxista que cuando venía a Barcelona, para aumentar su "prestigio" recibía a los militantes en un hotel de la Ramblas nada barato. Había demasiado señorito entre los maoístas. La semana pasada el presidente de la Junta de Extremadura empezó a lanzar a la prensa sus negocios, colocando familiares, con el anterior presidente de Extremadura del PSOE. Pese a ello Carmen volverá, lo mismo hacía la ciagarrera, y ya saben lo que le pasó. Tiempos duros para el PSOE y una autocrítica inexistente que cuanto más se entierra más apesta.
No related posts.
Aún no hay trackbacks.
