Prestige: Conxuro do Chapapote.

muelle (1)

Cuando en los años 80 pisé por primera vez el fin del mundo español: La Costa da Morte, le juré un amor eterno que mantengo. En esa naturaleza salvaje y atlántica forjé maravillosos amigos, peculiares conocidos y entregué mi alma a la tierra de las nieblas y los naufragios. En esas playas y acantilados juré mi cargo de amante de los 80 kilómetors de litoral más naufragados del mundo. Tanta será mi exageración literaria que en ese primer viaje dejé en casa de mi amigo y anfitrión, Emilio, un manifiesto fundacional de la Sociedad de Amigos de la playa de Leis, ahí en un rinconcito entre la ría de Muxía y Camariñas teníamos uno de los muchos paraísos de los que el litoral gallego ofrece. Y aunque me diga Auri que lo puedo escribir bien, la verdad es que se me agolpan las imágenes, los momentos vividos y me cuesta expresar lo que quiero. Ahí crecimos todos en ese mar agitadpo de todos los veranos, descubrimos la vida en las charcas de la marea baja, contemplamos los diminutos camarones y besamos a las algas y sargazos increíbles.

La Costa da Morte seguirá siendo especial siempre en nuestras vidas, es la patria de nuestras paces y es el lugar donde aprendimos a amar como nunca el mar. Por eso hace ya once años que llorábamos delante de la TV viendo los escenarios de tanta felicidad cubiertos por la mierda del chapapote. Murió Man de tristeza ante sus rocas, muchos enfermaron de la contaminación y nos recorrió el espinazo afectivo el pensar que aquello se había acabado. Pero se cumplió la sentencia de los viejos: “Este mar se lo llevará”, y se lo llevó y volvieron las anémonas, los cormoranes, perdimos los araos y la vida vegetal se abría paso en las charcas. Cualquiera diría que no había pasado nada. Pero no se engañen, aún hay galletas de fuel y lugares ennegrecidos. La herida ha sido grande, muy grande.

muelle (2)El PP derramó dinero a espuertas, Fraga llego a Muxía, zona cero, alegando que llevaba “os bolsillos llenos de cartos”. Y pagaron hasta que pasaron las elecciones. Lo que nadie esperábamos es que ese chapapote de mierda y corrupción que asola la vida jurídica española acabara casi felicitando a los responsables, exonerados de todo todos los que tenían culpas que explicar, hasta las aseguradoras. Hoy Manuel Rivas lo dice muy bien en El País: “El barco se hundió porque quería”, terrible, ningún responsable, nada demostrable según el sumario. Conozco bien a muchos piratas y chorizos de la zona que anhelan otro Prestige para volver a llenarse de dinero, pero les aseguro que el 80% de la gente de la zona maldice ese día y hoy esa sentencia miserable. Cualquier armador griego sabe que no deberá de tener ninguna precaución porque España es terreno baldío de justicia y control. Solo faltaban los teleñecos de Rajoy plantando la bandera de su “buena gestión”.

muelleVive en paz agitada mi querida Costa, pero en cuanto puedas mándales a los que mandaban un nordés que levante mierda hasta las cloacas de Madrid, de La Coruña y sube chapapote por las bañeras donde los corruptos se solazan, llénales de mierda los sobres con los que nos roban, ponles en la boca el sabor del chapapote el mismo que tuvieron que tragar miles de voluntarios que se jugaron la salud limpiando las playas y las rocas y déjales las moquetas bien pringadas y entonces, cuando no se puedan mover, que aparezcan los esqueletos voladores de las aves marinas muertas en vuelo rasante para que mueran de miedo; el miedo que otros ya tuvieron y les melló para siempre. No es un sueño, lo pienso y se lo deseo, no es venganza es “igualdad de oportunidades”.

“pruebas”

lágrimas de Mangouras e insensatos locales

seis años de ola negra

todo es silencio

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