Duran ataca el corazón de CiU: la pasta.

Duran Lleida siempre ha sido un artista y su última actuación lleva los visos de superar audiencias y éxitos anteriores. El democristiano se insinua despechado por los bandazos de Mas i CiU. El líder democristiano conservará la presidencia del comité de gobierno de UDC y la portavocía en Madrid, pero no repetirá como cabeza de lista de la coalición nacionalista para las próximas elecciones generales. Duran Lleida ha resuelto dimitir por sus discrepancias con el presidente de la Generalitat, Artur Mas, y que la gota que ha colmado el vaso ha sido la decisión de CiU de abstenerse en el trámite sucesorio a la Corona, una votación en la que el líder democristiano apostaba por el “sí”. Ha sido dar ese gesto y la platea derechista se ha levantado a ovacionarle e incluso Posada, el presidente del Congreso, lo ve como la rotura de un puente.

Duran-i-Lleida-contempla-un-Gobierno-catalan-sin-un-pacto-con-ERCDuran tiene un complejo de reina madre de la socialdemocracia  cristiana catalana y se distingue por hacer fintas y declaraciones contradictorias con su propia coalición en muchos momentos. No soporta a ERC y la ve como la precipitación a los infiernos. Su “tercera vía” es más Pujol de lo mismo, o sea: pactos con Madrid que suelen aventajar al empresariado catalán y a nadie más, unas ventajitas fiscales y luego humo nacionalista de bajo nivel. Pero hay quien asegura que a Duran, que es el contacto verdadero de CiU con los poderes empresariales catalanes ya le han llamado la atención. Y por ende atención a ello, cuando el empresariado catalán quiere hablar con CiU solo lo hace con Duran, él es el emisario de la alta burguesía catalana, el intermediario con quien reine en la Generalitat. Por ello en CiU hay cierto acojone pues el contacto de la pasta a lo grande puede quedar cortocircuitado.

Al parecer Duran, decidido monárquico, no está dispuesto a que en Catalunya levante la bandera de la pertenencia al estado solamente el PSC, PP i Ciutadans. Su clasismo se lo impide y por eso crea tensiones que en los próximos días podrían llevar a CiU a rebajar sus planteamientos con la consulta sobre la independencia, no habrá más remedio. Por otra parte Duran puede arrastrar a los sectores derechistas de CiU, que no son pocos, y que están “hartos de radicalismo” del equipo Mas y Homs. Plantarle cara a Duran sería perder muchas entradas de dinero e incluso al Grupo Godó, altavoz permanente de CiU. Hay demasiado que perder con Duran.

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