Georges Duby, historia medieval para humanos.

Una de las dificultades de la historiografía es deslindarse del camino erudito y riguroso en la forma, que convierte cualquier libro de historia, aún para el más interesado, en un listín indigerible. Esta paradoja justifica de por sí, amén de la buena proyección publicitaria, el interés del lector medio por las novelas históricas tan de auge. No nos vamos a poner aqui arcanos ni usaremos arcaísmos conceptuales para justificar el interés de cualquier humano, lector o no por la historia. Me atrevo a afirmar que novelas históricas, verdaderamente históricas, hay muy pocas y datan de muy antiguo. Sin despreciar la excelente labor de un Ken Follet u otros autores hispanos de gran tirada, podemos afirmar que es novela histórica toda aquella que consigue ofrecernos una visión amplia de un aspecto o de una globalidad de un tema referida a una época.
Los historiadores pocas veces han podido ser divulgativos pese a intentarlo, siempre acaba traicionándolos la sombra académica que pende sobre su ego de prestigio. Aun así, hoy contamos con excelentes estudios històricos que guardando las formas de su rigor son capaces de mostrarnos luz sobre una época o una problemática y que a la postre siempre consiguen interesarnos más.
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Hablaremos de ellos con más detalle pero me permito sugerirles dos obras excelentes de Georges Duby, medievalista francés fallecido hace ya más de una década. Particularmente les recomiendo su obra : “El Caballero, la mujer y el cura”. En ella descubre perfectamente el mundo de la mujer medieval alrededor del S. X, en especial de la mujer noble y como alrededor de ella se teje la creación de un sacramento, el matrimonio, que permita arramblar y disponer de las propiedades territoriales que le eran de derecho. Duby es ágil, poco dado a los datos melosos, lo justo para justificar sus tesis. En efecto, hasta el siglo X el matrimonio no existía ni como tal, ni como sacramento. El papel de la Iglesia y su proceso de modificación del mensaje doctrinario lanzado a los siervos o a la realeza es desmenuzado a salvo de tópicos y clichés que pueden aumentar nuestras dioptrias, fácil de leer. Si entonces se entusisman con el tema les recomiendo “Guillermo el Mariscal” un estudio sobre la vida de un caballero vinculado a la nobleza y que habla de las dificultades de la forma de vida caballeresca. Después de esto claro que se lo pasaran bien con cualquier novela histórica, pero lo de Follet les parecerá de cartón.

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