Ha muerto Alonso el guardián eterno de la Costa da Morte.

En numerosas ocasiones hemos hecho referencia al Faro Vilano, en el centro de la Costa da Morte. Una luz inextinguible en el navegar por tan difícil tramo Atlántico. Sus aguas guardan un secreto esclarecido a medias por los terrestres: es la zona de mayores naufragios del mundo. El inmenso peñon del faro Vilano se alza a más de 100 metros sobre el mar. Es un lugar mítico, brutalmente hermoso y del que hace poco les hemos hablado aquí. Pero hoy nos ha llegado una noticia triste en la muerte de Jesús Alonso Ballester, el farero por excelencia. Jesús, Alonso para todos en Camariñas, ha fallecido después de 10 largos meses de lucha contra el cáncer. El verano pasado, con motivo de nuestra exposición fotográfica y muestra literaria en el faro nos conocimos. Lo cierto es que al principio nuestro encuentro fue complejo dado que la organización que gestionaba la parte del faro, Neria, no se hacía cargo de sus responsabilidades sobre ese espacio. Alonso nos ayudó dejándonos claro que lo hacía por nosotros. Nos cedió unas salas del faro para preparar nuestra exposición, nos mimó, nos cuidó con rudo cariño, pues no soportaba la mojigatería y corrupción de Xan García Pouso, responsable de Neria, que no cumplió ninguno de sus compromisos. Como Alonso vaticinó.

Alonso se había criado siempre en el faro, su padre ya fue farero. Nos contaba cosas del mar y la metereologia alucinantes, geniales. Translucía un amor por el faro y la Costa tremendo. A su lado Cristina, su esposa, que también era técnica de señales marítimas y que fue otra persona que ayudó al éxito de la muestra. Pero Alonso no fue solo el querido farero. Fue un activo militante del PSOE local, concejal con Bautista Santos y responsable de lo que hoy ha promocionado Camariñas en el mundo: la Mostra do Encaixe para dar a conocer el trabajo de las palilleiras camariñanas. Fue un actiivo cargo público durante 10 años y convencido fustigador de la derecha gallega que suele medrar como las hiedras. El 25 de agosto de 2009 cayó la niebla sobre el faro, se nos hizo de noche y nos envolvimos en la humedad de la misma hablando con Cristina. Nos despedimos y Alonso nos prometió volver a vernos para subir a la torre del faro.

Alonso con la vicepresidenta cuando visitó el Faro Vilano (foto de www.camarinas.eu)

Sentiremos no volver a verte, a charlar contigo, a poner verde a la carcundia facha y a los corruptos que también crecen por allá. Nunca me gustaron os entierros pero seguro que mañana será impresionante ver salir la comitiva desde el faro para dirigirse a la iglesia de Camariñas. Será la última vez que andarás entre las nieblas, los vientos y el sol. Seguro que las gaviotas permanecerán quietas como nunca e incluso los lagartos, a los que tu de joven les hacias fumar un Ducados, quedaran respetuosos entre las rocas. Seguiremos pensando, cada vez que pisemos el faro, que el viento nos trae una sonrisa tuya, un gesto y que desde algun lugar sigues contemplando como gira el cabezal de la lámpara. Como la vida que gira y nos lleva adelante. Un beso a Cristina y a todos. La Costa da Morte ha ganado un guardián eterno.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.