La vida misma

Miquel Barceló, impresiones de una exposición.

Hubo un tiempo en el que, en los mentideros culturales barceloneses, se solía hablar de la obra de Miquel Barceló como la de un artista bien patroneado y subvencionado. En el extremo se solía hablar de un monstruo de la pintura. Mi primer contacto con la obra de Barceló fue con un incunable particular que tengo en mi biblioteca. Una edición de Seix Barral de «El cielo protector» de Paul Bowles que en su interior estaba ilustado con unos dibujos africanos de su estancia en Mali. A partir de ahí seguí con curiosidad la obra de Barceló en prensa. Pero no hay nada como el directo, la sensacional, de sensaciones, exposición de Caixafórum Barcelona sobre la obra de Barceló en los últimos 25 años es deslumbrante para los sentidos. Les reconozco que sentí la misma impresión ante sus obras que la primera vez que visité la obra impresionista en Paris o cuando me tuve que sentar, anonadado, ante «El escriba sentado del Louvre», un mito personal.

No me gustaría, porque no sé, tecnificarles la visita. Simplemente vayan, piérdanse, tal vez nos encontremos, está a diez minutos de mi casa y esta mañana tenía tentaciones de volver ya. Las pinturas sobre àfrica impresionan, el color y el trazo emborronado que te transmite directamente el movimiento de un animal, su estructura, algo que desaparece de tus ojos en cuanto pretendes verlo más técnicamente y se convierte en algo emborronado. Francamente mágico y de una expresividad y un tratamiento del color único. Vayan, vean, Barceló hace guiños interesantes a la escultura, no se pierdan la calavera de Pinocho . . . no se pierdan nada. Barceló subyuga y atrae, pone la piel de gallina y casi me hace llorar en su Travesía del desierto. Pocas veces la pintura despierta y remueve más allá de la impresión visual, una sensación muy especial, solo propia de Picasso y me temo que estamos ante su nieto.

También puede gustarte...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.