11 de septiembre: Los peligros que amenazan la independencia de Catalunya y la necesidad de continuar.

Quieran o no a les sectores españoles y catalanes reaccionarios la manifestación grandiosa del 11 de septiembre les ha escocido bastante, la prueba: el hecho de relegar la noticia al quinto o séptimo lugar en su cabecera de noticias. Otra dificultad para desinformar manipulativamente: la ausencia de incedentes notables con los que oscurecer la imagen de la jornada: una sola quema de una bandera española. Los políticos saben que habrán nuevas formas de entretener al personal de aquí a diciembre. En enero nos subiran el IVA, bajaran pensiones o eliminarán la paga de verano, pero mientras seguirán cobrando ellos. El editorial de ABC es presuntamente una invitación al golpismo, a sacar el lobo de la milicia, a poner al ejército en el disparadero del miedo. Justo eso, el miedo, no nos da ningún miedo volver a denunciar la manipulación de esa sensación cuyo culmen es convertirla en sentimiento que es lo que atenaza al ciudadano. Nada mejor que el fantasma militar como terror en la memoria, pero cuidado: ya hay otras generaciones en la protesta.

Queramos o no el principal problema de la demanda de un estado propio para Catalunya es el PP, of course, pero sobretodo Convergencia i Unió. Esta tarde misma Artur Mas empezaba la dilación: 2… hay preguntas que no tienen respuesta hoy . . .». Pues menudos políticos: ¿No se les ocurre tener un plan de secesión, segregación de España o simil como el de Quebec o Irlanda? Pues cuáles son sus referentes internacionales? . . . Por lo visto no existen. Ah! Claro! No hay plan, el plan es enfriar la demanda. Pero ya ha pasado el verano y ahora el desacuerdo va en aumento, ya no hay Juegos Olímpicos ni Eurocopas, que les queda entonces? Muy sencillo: no solamente enfriar. Más pronto que antes el fiscal actuará contra los miembros organizadores de la manifestación, pronto se descubrirán «ramificaciones» presuntamente «terroristas» ya no les queda otra para descabezar a un movimiento nacido al margen de los partidos. Y callarán, callarán cobardemente porque deshaciendo y descabezando un movimiento emergente al margen de ellos se seguirán garantizando la exclusiva. Les juro que me encantaría equivocarme y no se run augur negativo en este caso, pero no quiero serlo solo les planteo esto porque sí el movimiento de ayer cristalizara en una protesta mantenida a precio de manifestación mensual y otras formas de presión les aseguro que muchos de los cobardes hasta se cambiarían de chaqueta.

Lo que estoy diciendo es que la presión social organizada y manifestándose a traves de nuevas formas de organización, extensión e información tiene más fuerza de la que le auguramos. Hará falta una buena campaña internacional de soporte al nuevo estado catalán naciente y para ello hace falta gente hábil, que ya la hay. Solo dos factores, dos clásicos: miedo y represión. Si podemos enfrentarnos a ello buscando nuevas formas de presión y lucha se puede mantener una cohesión social mayoritaria. Nuestra cultura se lo merece, nuestra trayectoria europea también. Se han reído demasiado, han humillado a Catalunya maltratando el Estatut propuesto por Pasqual Maragal y aprobado en referéndum y ahora resulta que se extrañana de la «radiclaidad» que es simplemente no querer seguir, con todo el respeto, formando parte de una unidad que nunca existió. Vienen tiempos interesantes y difíciles, más difíciles a nivel de libertades de lo que pueda parecer, pero parecen haber energías más allá de la bandera, el slogan y la panfletada. Deberemos de echarle imaginación, con el magín y la acción.

Hace dos años decíamos de la sentencia del Estatut

Sobre el miedo escribimos:

«La evidencia de no escuchar sus pisadas, el vacío de su ausencia vibrante nos lo hará más cercano. Emboscado en el pasillo, acechante bajo la cama. Lo intentaremos buscar en los ruidos de la noche, pero ninguno será él. Optaremos por el sueño y tomaremos las rutas de morfeo, asidos al bastón del realismo, autoconvencidos de que no pasará nada, pero sabiendo que si aparece en el sueño el zarpazo puede ser peor, porque ahi te pilla con el raciocinio bajo y pasta por los prados de nuestras pulsiones. No estamos a salvo, el miedo campa, migra y regurgita. No es una imagen típicamente ansiosa.

El miedo puede sonreírte sentado en un parque con un cigarro en la mano, te abre la puerta de la escalera, te recoge una moneda que se te ha caído y cuando mira a los ojos sabes que es él, de nuevo, te avisa que va de fiesta y que es su dia libre. Pero la tradición cristiano-judía te recuerda siempre que está, es un seguro para comprar tu piedad, tu golpe sobre el pecho, tu arrepentimiento, tu obediencia temerosa. No seremo fútiles, procuraremos no serlo achacándole a lo religioso el origen de los miedos. El miedo es mucho más antiguo, pero si lo escenificamos en un animal nosotros tenemos otro, ese mismo que él pretende domesticar.» Bekaa

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