El timo soberanista: El referéndum que nunca existirá.

Mas ya es presidente de nuevo gracias a los votos de ERC. Tal y como vaticinábamos hace un mes no había más remedio para CiU y para el president para disimular lo lamentable de la nueva situación creada en el parlamento. ¿Pero ustedes confían en un paso firme hacia la soberanía de Cataluña? Yo les digo que no y que ni tan solo habrá referéndum. Todo van a ser dificultades, escaramuzas y fruslerías. Me dice mi voz ronca de Unió que Durán Lleida ya abogaba por “pasar de la manifestación, porque en Bruselas estaban hartos de tanta tontería soberanista”. Eso que el mismo se bajo a la manifestación a última hora. Si es evidente la crisis en España, en Cataluña lo es más en lo referido a manipulación mediática. Hay un doble juego: tú me amenzas y yo yo soy el héroe, tú me publicas en El Mundo cuatro cosas y yo soy la víctima. Es así de sencillo. Con esta estrategia el personal del territorio catalán vive en permanente emoción que le hace olvidarse del deterioro de las PIMES, el paro que no cesa de arrojar gente a la calle y una sanidad y una educación en el camino de llegar a los más bajos niveles.

Pero mientras tanto esa dispersión aleja el tufo de los gases económicos y sociales. Hay pactos evidentes con el gobierno central, solo hay que mirar quienes de CiU han sido lo principales beneficiarios de los indultos o porque un gobierno tan centralista y nacionalista español entrega una buena base de la economía valenciana: la CAM y el Banco de Valencia como territorio de crecimiento y expansión del Banc de Sabadell y de La Caixa. Contradictoria estrategia para un gobierno que asegura a su electorado feroz “ni agua a los catalanes”.

El nuevo año nos proveerá de anécdotas doloras y sangrantes en el camino del sobernismo catalán, pero el ahogamiento ecónomico de la Generalitat ya es un hecho, el paisaje no tiende a mejorar, pero eso si, los intereses de los grupos económicos Madrid-Catalunya seguirán pujantes mientras nos distraerán, como siempre, con un poco de Mourinho, unas gotitas de la roja, un twitt de Puyol o un especial de Raphael. Con todo ello el nacionalismo mediático y socarrón obtendrá las dosis de victimismo necesarias para llegar adonde les interesa: mantener incolumes sus ligámenes financieros y distraer al personal con nuevas manifestaciones.

El simple hecho de que nadie en Catalunya, practicamente nadie, se alce contra el timo de la cláusula sobre el referéndum inventada por CiU i Esquerra ya nos da a entender que de soberanismo nada y del derecho a decidir tampoco. ¿Dónde está el umpulso popular de las manifestaciones del 11?,¿Qué se sabe de los críticos con el babeo entre los dos partidos que acaban de repartirse la gobernabilidad?. Sin noticias, están en casa tocándose la zambomba tradicional.

 

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