La vida misma

Hasta siempre comandante! Lo que no se cuenta de Chávez.

La imagen controvertida de Chávez, sus errores, sus dilapidaciones verbales y el hecho de que en Europa se pinte como una espécie de clown socialista dan lugar al objetivo de los medios contemporáneos vendidos al capital globalizado. Sí, usaremos esa terminología, la que a él le gustaría. Porque la terminología de Chávez puso en pie a un pueblo de barraquistas y desheredados hambrientos y junto a esa escenografía, guste o no, hay una obra chaviana. Consiste en poner en pie un plan de vivienda que ha sacado de chozas a miles de personas, crear unos consejos comunales pseudocooperativistas donde la gente formada en oficios ayuda en los procesos de reconstrucción y saneamiento. Esos consejos comunales son un potente embrión, una red capilar que mantiene riego de información y ciertas expectativas a quines hacía décadas las habían perdido.

Sí, Chávez tendrá errores descomunales, pero no hay que olvidar que ha cogido un buen trozo del pastel venezolano y lo ha revertido a las clases miserables. Ha extendido programas de ayuda y cooperación a países vecinos más pobres que el suyo y lo que no se le perdona: ha vendido millones de toneladas de petróleo a países non gratos para EEUU, Israel o los Emiratos Árabes. ¿No les parece que la presión de países tan limpios y honestos sobre Chávez es un indicador de sospecha de las buenas intenciones de esa tríada?. Sin duda, el negocio no ha sido lo mismo con Chávez.

Nadie ha sacado a relucir estos días las ventajas electorales de Chávez desde 2005, en muchos casos superiores al 21%. ¿Acaso ese no es un indicador?. Solamente un dato más, con el dirigente venezolano ya seriamente enfermo la ventaja electoral sobre Capriles era 47-23. Recordemos que la base de los futuros cambios en Venezuela se sustenta en la famosa «Bicha» o constitución bolivariana aprobada por más de un 65% de los ciudadanos. Luego: algo habrá hecho de positivo el dirigente fallecido presentado aquí como el clown que acalló quien debería acallarse para siempre: un tal Juan Carlos de Borbón y Borbón que vestido de espantapájaros con muletas hacía las veces de defensor de aquello que Chávez denunciaba: La participación de del PP de José María Aznar y la internacional liberal, así como de organizaciones ultracatólicas en el fallido golpe de estado del que por cierto fue restituido por los propios militares chavistas, mayoritarios, a las 48 horas. Chávez ha dado donde les dolía: asegurar la soberanía alimentaria del país. Hoy algunos bienes de primera necesidad como el arroz, el café, el aceite o la leche se producen en el país a través de una red de empresas públicas a precios accesibles. Y hoy a los periódicos españoles no se les ocurre más, empezando por El Mundo, que hablar que el probable sucesor de Chávez, Nicolás Maduro, recibía las atenciones de un santón acusado de abusos sexuales. Ya han empezado. Y a uno le viene a la cabeza si Corina, la amante presunta del rey, es mejor, o Urdangarín, o Bárcenas, o Camps, o Rita. Todos esos santones del pesebre español no han movido un dedo por los más desposeídos. Gracias, hasta siempre comandante.

sobre los modernos golpes de estado en Sudamérica

También puede gustarte...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.