La vida misma

GotasdeLetras: «Las cenizas de Angela», caminar con Frank por la Irlanda de los 30.

Había visto la película que versionaba el libro de Franck McCourt «Las cenizas de Ángela» y me decidí a recuperar su lectura. Han sido diez días trepidantes y conste que en las cincuenta primeras páginas estuve a punto de abandonarlo de tristeza, pura tristeza porque la obra tiene poco de ficción y es autobiográfica. Los Mc Court están en los EEUU como emigrantes que viven en durísimas condiciones y tienen que volver fracasados a Irlanda. Llegan a Limerick con dos hijos muertos y alguno más que el hambre arrasará.. La narración es terrible, dolorosa y la experiencia de hambre y miseria te cala del todo. Solo hay un factor que te empuja a seguir la lectura: el estilo narrativo del niño Mc Court. Crece y reflexiona a medida que pasan los capítulos y te atrae llevado por el humor de las reflexiones infantiles y preadolescentes. El descubrimiento de la vida miserable, las bajezas humanas, la ternura y el afecto de Angela, su madre, el padre es un alcohólico que devana todas las esperanzas de progreso en cuanto tiene una cierta luz u oportunidad de progresar.

angela1Y en el fondo subyace una ternura casi clandestina en un escenario nada menor: Irlanda. Los duros conflictos religiosos, los prejuicios morales, las órdenes benéficas de protestantes y católicos. La descripción del día a día en los callejones de Limerick, la dura vida en casa miserable y la pobreza. Una pobreza devastadora en todos los niveles y especialmente en el físico y moral. Con las páginas crece Frank y el interés del lector, a veces te sientes empujándole para que le ocurra algo mejor, para que las cosas mejoren y te sientes un compañero de esa escuela que retrata magistralmente en un medio absorbido, dominado y manipulado por la religión. No se desanimen merece la pena y tiene una riqueza literaria imposible en la película. Es una obra importante para entender el conflicto irlandés pero sobretodo para ver como un niño crece ante las adversidades y madura demasiado, pero sigue siendo un niño. Te quieres a Frank, a Ángela, a toda la familia y lo vives impresionado pensando que refleja una infancia como la de millones de europeos de la década 30-40 del pasado siglo. Sí, el capitalismo nació y creció a sangre y fuego. Por esta obra Mc Court recibió el Pulitzer.

angela2

También puede gustarte...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.