Diario de La Graciosa 2014: Alegranza, nuestro mal de Florencia.

calderaalegPor su nombre que llama a la alegría, nombre de origen italiano, nombre de embarcación y saludo entre pescadores italianos en otros tiempos. Volver a Alegranza es un reto con la belleza, entiéndanme, me estoy refiriendo a la belleza natural. Lo insólito, por sí mismo, te deja siempre descuajeringado de placer.Por eso retrasamos siempre la visita al psiquiatra, a parte de que ya no quedan (somos freudianos), no queremos curaciones que nos sustraigan el alma.

Y es que somos de gustos sencillos: texturas, erosiones, veriles, arenas rojizas; eso es lo que no place. Esperar la puesta y ver como esa roca grisácea se convierte en verde, roja o aparece un azul insospechado. Con su caldera de más de 1 km de diámetro y sus 300 metros de altura, el volcán: padre y madre de la isla, cobija la segunda reserva mundial de halcones de Eleonora. Les adjuntamos una web aqui debajo, pero no esperen ver fotazas, simplemente somos notarios visuales que dan fe de los colores y los materiales que hace 30.000.000 de años dieron origen a la isla y que como mal de Florencia nos pasman siempre que volvemos.

ÁLBUM DE LA VISITA A ALEGRANZA 2014

OLYMPUS DIGITAL CAMERAfotos: OusFerrats/Bekaa/Olympus

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