Crónica de la peste: El timo del “paradigma” desde mi confinamiento.

Esos días dificiles con el aliento de la peste recorriendo las calles la vida puede ser más compleja para todos. Los cambios de actitudes y hábitos, la imposición de medidas, la banalización de aspectos secundarios en la vida de las personas o la entronización de aspectos otrora no valorados hacen que a todos nos guste hacer filosofía amateur. Sin ir más lejos los medios de comunicación han visto banalizados sobremanera sus contenidos. Parece que a nadie se le ocurre elaborar un guion algo sólido. Alguien les ha hecho creer a radios y televisiones que estar hablando todo el día del Covid19 ayuda a calmar. Imposible, llevamos una media de cuatro o seis ruedas de prensa diarias y cuando usted cambia el dial o el canal se topa con la máxima autoridad de su autonomía que también se apunta a esos interminables mensajes de couching destinados a ser un RedBull mental para el oyente o el televidente.

No entiendo porque a media mañana Radio Nacional o Catalunya Radio no emiten un especial Seychelles o la vida de la Cuba azucarera o las cualidades del Alimoche en el valle del Baztán. Lo tienen ahí, informatizado y a pie de ratón. Pero no, no se han preguntado que al margen de la obra social inmensa, que creen hacer, entrevistando un virólogo a cada hora, nos importa un rábano como hacer deporte en un piso de sesenta metros cuadrados o saber que Luisa no ha podido celebrar con su madre el setenta cumpleaños y que me dicen de la vecina que trabaja en Hacienda de la Generalitat y canta Rumba a las seis de la tarde por el balcón…En la radio se oye, pero además en la televisión se ve, eso es más duro. Ves al niño dándose contra el mueble de Ikea y piensas que no llegará la cajonera al final del confinamiento, ves vídeos horribles con la cámara mal puesta, deformaciones faciales, vello abundante en las fosas nasales, arrugas reforzadas por la mala iluminación. Tus amigos pro Torra y talibanes de Puigdemont te mandan informaciones todas con el mismo sentido “Madrid nos contamina”. Huyes de ellos y El País y ABC te ponen verdes a los ídolos indepes o te pasa como a mí esta mañana, me maravillo escuchando a Casado diciendo que “…el PP está con el Gobierno por responsabilidad de estado…” y acto seguido te suelta la marimorena contra las medidas tomadas.

Creo en la buena voluntad de la gente, en el asociacionismo humanista y el codo con codo, pero no entiendo porque se empeñan muchos señores y señoras que hablan por la radio sobre un quasi apocalíptico “cambio de paradigma”, saltando mucho de la historia de la filologia, lo podríamos definir como un cambio de modelo de distintas escuelas científicas. Depurando mucho incluso hay quien llega a afirmar que es un cambio de modelo “consensuado”. Lo entrecomillo porque vivimos en un sistema puramente capitalista que lleva décadas haciendo o intentando hacer creer que vamos a un cambio de paradigma y en realidad la propiedad de los medios de producción sigue siendo de los mismos, los asalariados ex proletarios ahora llevan comida a domicilio y trabajan en empresas guais con futbolín en recepción casi 14 horas, como sus abuelos. En concreto quiero decirles que no vislumbro el cambio de paradigma por ninguna parte, mucho menos consensuado, pues ya no se acuerdan muchos de los “paradigmas” de 2008 para despedir millones de personas en todo el mundo. Me acuerdo de algunos: “A partir de ahora cada seis meses cambiáis de trabajo”, “Ahora te formaran y cada nuevo trabajo, nueva formación”, “las personas de 50 años deberán esforzarse y reciclarse continuamente”. De todo eso nada, solo quedó un 30% más de pobres y un aumento del 30% de la fortuna de los ricos de siempre. Por favor no nos paradigmen más!!

 

Sobre Paradigma

El paradigma científico es un concepto totalmente diferente y fue reformulado por Thomas Khun, un filósofo, físico e historiador estadounidense que realizó diversas contribuciones en distintas ramas de la ciencia en la década de 1960.La influencia de Khun es tal en este concepto que se asocia de forma muy estrecha con su pensamiento. Su obra más emblemática, “La estructura de las revoluciones científicas”, es sumamente reconocida en el campo de la epistemología.Thomas Khun transformó la visión de la ciencia, la que definió no como un cuerpo único y homogéneo de pensamiento, sino como una lucha continua de “escuelas” que se organizan en torno a un paradigma.Puede concluirse que un paradigma es una forma de ver el mundo o cosmovisión, pero sin sentido religioso. Y será el que se imponga por sobre los demás, pero de forma consensuada.Este modelo puede entrar en crisis cuando hay otros que avancen dentro de la misma ciencia que fuercen los conocimientos que se tienen hasta el momento. Cuando esto sucede, hay un gran revuelo en la comunidad científica, pues se intentan reparar los errores o se elude el nuevo modelo.Esto conduce a un estado de pre-ciencia donde todas las doctrinas compiten entre sí para que prevalezca su paradigma.

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