Gotas de Letras: Los abismos de Delphine de Vigan.

Delphine de Vigan, interesantísima escritora francesa. En “Nadie se opone a la noche” nos narra un detallado testimonio de su vida. Aparentemente autobiográfico o anecdotario, aparentemente. El texto de Le Vigan podría no sorprender, de entrada, al lector. No ha pasado ninguna guerra, es una familia de clase media francesa en un país que va hacia arriba, su padre es un reputado publicista. La situación económica y su ideología, algo hippie con posibles de sus padres no hacen augurar sensacionalismos o descensos literarios a infiernos,no. Pero el paso de los años va complejizando la situación. Las adicciones van tomando volumen, la muerte se cruza en su infancia y adolescencia, mueren dos de sus hermanos. Los padres adoptan a un muchacho discapacitado que acabará suicidándose.

Pero todo ello en un ambiente de veranos en la playa y en el campo en casas estupendas alquiladas… con buenos recuerdos; pero en paralelo aparece la enfermedad mental de la madre. Lo que primero era una consecuencia de la adicción diaria a la marihuana, un cierto alcoholismo, solamente era un biombo mental tras el cual se ocultaba la infancia de la madre y las tensiones de su vida: la figura dura de la abuela, la pobreza, el camino a la estabilidad en su matrimonio, los hijos, la separación  y el estallido de un complejo serio de trastornos unidos a deficiencias neurológicas. En el transcurso del viaje de la cronista al pasado de su familia y a su propia infancia irán aflorando los secretos más oscuros. «Escribo de Lucile con mis ojos de niña que creció demasiado deprisa, escribo ese misterio que siempre fue ella para mí, a la vez tan presente y tan lejana, ella, que, desde que cumplí diez años, nunca más me cogió en brazos.»

Esta vez rompemos nuestra tradición de obviar el mercado y les recomendamos una obra preciadísima en Francia y en Europa. Algún autor la define como “un viaje abisal” en lo que aparentemente era un repaso narrativo y autobiográfico. Creo que vas tomando partido con Delphine y te sientes curioso de sus indagaciones. Una cita extraída como punto de partida al inicio del libro:

“Una madre ideal asedió pronto mi espacio mental. La madre ideal era una burguesa de interior que velaba por la integridad de sus hijos y de su papel pintado, poseía un lavavajillas, elaboraba minuciosamente platos con salsas de perfumes sutiles, luchaba contra el polvo todo el día y exigía, al entrar en el piso, que se calzaran zapatillas de fieltro. La madre ideal no se colocaba todas las noches, preparaba el desayuno antes de despertar a los suyos, los veía irse a la escuela, los ojos húmedos y la sonrisa confiada. Mis revueltas no tenían nada que ver con las de mis semejantes, aspiraban al conformismo más puro.”

 Nada se opone a la noche (Compactos Anagrama) 

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