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Costa da Morte

Después de darle un baldeo a nuestro noroeste…

Cumplidos los sueños de recorrer paisajes, de saborear trozos y huellas de esta tierra y volver a reobservar los espacios conocidos se antoja una sensación, pese a todo, de cierta plenitud. De que en Galicia, reiteradamente, el feísmo y tantos ismos dejaban muchas cosas a medias; tanto de las personas como de su realidad política o social. Eso fue algo que el chapapote ayudó a hacer visible. Se intuyen otras

Mirar Iberia: Volver al abrazo de nuestro árbol santo.

Seguimos siendo hijos del árbol santo de Cereixo, o seus fillos, volvemos periódicamente y nos estremecemos en un abrazo con él, pero no se confundan, no se trata de autoayuda, ni de pensar que el árbol lee nuestro pensamiento ni nada de asanas de esas. No, simplemente tenemos una fe mágica como desde hace cientos de años la tienen los habitantes de la comarca de Soneira. Andaremos ya por el

Mirar Iberia: Puertos y gentes.

Los pueblos de la Costa da Morte abren sus brazos escarpados al Atlántico. Del mar vinieron muchas cosas, no todas buenas, pero durante siglos la orografia aisló a sus moradores a lo cual surge la siguiente pregunta: ¿Por qué habitaron esos difíciles e inhóspitos confines?. Las dominaciones medievales impulsaron a los primeros pobladores de nucléos como hoy son Camariñas o Muxía y más modestamente Camelle o Santa Mariña. En esos

Dosinda nuevamente: la ficción y la vida.

Las cosas que paso a contarles ocurrieron en menos de 24 horas. Ya les hablamos a ustedes de la muerte de nuestra querida Dosinda. Ella hace ya años denunció al bar de debajo de su casa por no tener en condiciones la salida de humos, sin chimenea vamos. Dado que había ocho pisos el coste para el propietario fue elevado, pero la vida de los vecinos mejoró notablemente. Volvían a

Todo es silencio . . . Graciñas Manolo Rivas.

«No pretendo hacer una novela documental sobre el narcotráfico ni una obra histórica; se trata de ficción aunque, como decía Virginia Wolf, una ficción que como una tela de araña, está prendida en todos sus extremos a la realidad» Manuel Rivas. En este libro de Manuel Rivas no hallaremos una acción novelesca centrada en el narcotráfico al uso, suele enfocarse el tema orientado en la acción de los grandes capos.